Primal Fear y Sinner en Concierto

Bandas: Primal Fear, Sinner, Introspección
Fecha del evento: 6 de agosto de 2009
Lugar: Teatro la Mama – Bogotá
Hora: 6 p.m.
Organizado por: Rockero.org
Artículo por: Alejandro Bonilla Carvajal
Fotos: Isabel Orjuela

DOS ÁGUILAS DE UN SOLO TIRO
El repentino cambio de recinto para el show que la dupla teutona de heavy metal ofrecería en la capital me dejo mal situado en el centro de la ciudad a poco antes de su inicio. Así pues, debí redirigirme algunas calles al norte donde se encuentra el tradicional barrio Chapinero. Para los ajenos al tema, del Downtown Majestic (sitio original del evento) al Teatro La Mama, encontramos no solo una diferencia de ubicación sino de tamaño y comodidades.

Como consecuencia de la bajísima venta de entradas para este concierto (pese a incluir el nuevo álbum de Primal Fear) nos trasladamos de un momento a otro de un auditorio con capacidad para 1500 personas a uno para 300. No obstante, pese a los obstáculos técnicos que pudiese representar el modesto La Mama (ya perdió el aviso en la puerta y si no te dan la dirección no llegas) considero a la postre, que los pocos asistentes a esta velada terminamos ganando con una actuación memorable.

El ingreso del público fue ligero y en completo orden. Calculo que doscientas personas se dieron cita en un abarrotado La Mama. Si bien la capacidad del teatro puede ser un poco mayor, la tarima sumada a las vallas de protección ocupaban prácticamente media platea. Lo anterior es digno de destacar, en todas nuestras anteriores visitas a este estrecho auditorio encontrábamos un minúsculo escenario de 50 cms de alto y las únicas luces eran amarillentos bombillos caseros, ambientando más a un show en el interior de un centro de detención que a una verdadera sala de conciertos. Por el contrario, aquella noche se desprendían del techo de madera un equipo de luces multicolor, una tarima profesional con perfecta visibilidad de los músicos y de la monstruosa batería de los germanos. Al fondo cubriendo esa habitual fea pared de ladrillo, un gigantesco telón negro con el nombre de cada una de las bandas extranjeras fue expuesto.

Por alguna razón que desconozco los capitalinos Introspección nunca llegaron a tocar como estaba programado. Una lastima, resultaban un acto nacional con sobrados meritos artísticos y perfecto para el perfil de público presente. Con la platea rebosante y las pasarelas ubicadas a ambos costados del teatro en similares condiciones, todo se hallaba dado para un show directo y muy caliente. A las siete y media el cuarteto comandado por el rubio Mat Sinner al bajo y la voz iniciaron la fiesta con su rock and roll a prueba de fallos. Sonidos de sirenas fueron el abrebocas para una rompedora “Crash and Burn” correspondiente a la más reciente y homónima entrega discográfica del conjunto. La audiencia respondió de inmediato complacida al gozar de música tan pegajosa y enérgica donde hasta el ultimo de la fila podía apreciar perfectamente el espectáculo de Sinner.

La veneración del veterano Mat Sinner por los irlandeses Thin Lizzy es más que evidente; por si las dudas “Connection” revive tanto en el apartado instrumental como vocal el espíritu del malogrado Phil Lynott y nos cautiva con esa gracia propia del rock and roll setentero. Es precisamente esta vocación de canciones sencillas pero bien gancheras llevadas por la polvorienta voz de Sinner y pulidas por la dupla de guitarristas Henny Wolter y Christof Leim lo que captura de esta formación. Sinner no eran los cabezas de cartel esta noche, sin embargo no esta demás recordar que la banda ya se acerca a los 30 años de carrera musical y eso se les nota a leguas con un directo preciso, rudo y de potente hard rock. “Germany Rocks” fue adulterada en su intenso coro por un “Bogotá Rocks”, exquisito himno para celebrar el cumpleaños 471 de la caótica a la vez que encantadora capital colombiana.

Sinner encendieron la chispa con una excitante presentación de 40 minutos, sellada por una fidedigna versión a “Rebel Yell”, propiedad del eternamente punk Billy Idol. Es interesante apreciar como el viejo zorro Mat Sinner mantiene la línea purista del rock and roll clásico en su formación primigenia y minutos después se coloca la armadura de hierro con Primal Fear para mandar las paredes abajo. Por lo tanto, este show tenia su particular encanto en contemplar esas dos facetas juntas con un músico tan legendario en Europa. El público aplaudió y coreo el apellido o nombre de la banda por varios minutos para a continuación prepararse para la descarga de Primal Fear. Un nombre de culto dentro de los amantes del power metal desde su debut hace 11 años y que como muchos de los conjuntos internacionales que ahora frecuentemente nos visitan llegaban para hacer su primera actuación en un escenario nacional.

“No hay mal que por bien no venga” reza el consabido refrán popular y en este concierto aquella consigna se consolidó. El público pese a no ser mucho empujaba con sus palmas y gritos a la banda ha salir de camerinos como si fueran miles; la oscura intro “Before The Devil Knows You´re Dead” llevó a la histeria y con “Under The Radar” la temperatura se puso bien alta. Pronto la armada germana corto el aliento con sus guitarras gemelas destripando, la base rítmica galopando camino al infierno y la voz -no creo que sea humano debe ser un cyborg patrocinado por los creadores del Wacken y la Mercedes-Benz- del temible Ralf Scheepers atronando. Finalmente, Primal Fear es una banda que desde su inicio no ha buscado otra cosa que ser la síntesis del incandescente heavy metal y las armas que poseen les dan para obtenerlo sin lugar a dudas.

En La Mama las falencias de estética se cubren con calidad del sonido y aquella noche el desplegado era fantástico, de estar escuchando a la banda en el ipod a tenerlos en las narices no hubo sobresaltos. “Batallions Of Hate” es otra demoledora pieza que hizo alzar todos los puños mientras el alopécico vocalista y el tándem de guitarristas ejecutaron una coreografía que me rememoró a la clásica postal de Mr. Halford junto KK Downing y Glenn Tipton. ¿He dicho Judas Priest? Pero si es que esta banda les rinden culto por donde se les evalúe. No obstante, ¿qué tiene eso de malo? ¿Cuantas agrupaciones no rinden devoción a Black Sabbath, Pantera, Helloween o Iron Maiden y son ampliamente aceptadas? Primal Fear traen a colación sonidos dignos de “Defenders Of The Faith”, “Painkiller” e incluso del controversial “Jugulator”. Sin embargo acusarles de plagio de los británicos sería improcedente por más que lleven un águila de hierro en sus discos y un calvo al micrófono. Escuchándolos con suma atención se hayan reminiscencias a Accept, Queensryche o el viejo material de Saxon a las que se suman sus decibeles, técnica y su natural gracia para ganarse a la audiencia más estricta.

La novedosa “Killbound” continuó enseñando las prodigiosas cuerdas vocales Scheepers a la par que su musculatura. No pudieron encontrar un mejor titulo para “Nuclear Fire”, una canción que arde desde la primera nota y resalta las habilidades de composición de Mat Sinner para no enredar las intenciones de cada una de sus dos bandas. Por otra parte el grupo lanzó recientemente su álbum de estudio número ocho “16.6 (Before the Devil Knows You’re Dead)”, una producción afilada y sin desperdicio, de lo mejor del género publicado en 2009. De allí sonó “Six Times Dead (16.6)” que es pegajosa como la miel y conlleva a un juego de guitarras impresionante a cargo del recién llegado Magnus Karlsson junto a Henny Wolter que minutos antes nos deleitara también con Sinner. Con mucha distorsión despega “Angel In Black”, donde los coros y palmas de los presentes eran el complemento ideal para esta apoteosis de absoluto heavy metal.

A continuación el mid tempo de “Seven Seals” fue interpretado y en su cierre dio paso al lucimiento del otrora baterista de los canadienses Annihilator, Randy Black.

Este se encontraba enfermo (así no lo hizo saber por el micrófono Mat Sinner), sin embargo no fue inconveniente para exhibir sus capacidades con un solo vibrante de su amplio kit de percusión. Claro que una cosa es seguirle el ritmo a los compases power de estos alemanes y otra a un genio de la velocidad como resulta el guitarrista Jeff Waters, por ello no deja de llamarme la atención su cambio de estilo y técnica. La calurosa presentación prosiguió con “Sign Of Fear”, “Fighting The Darkness” y el Himno Nacional de la República de Colombia. No leyeron mal esto último, no es una nueva estupida imposición de Sayco-Acinpro a mitad de los conciertos para reforzar nuestro patriotismo. Llanamente el sorprendente de Ralf Scheepers tomo su micrófono en una mano y en la otra un papel donde se hallaban la primera estrofa y el coro para cantarlas completas a capela. No sonó ridículo al no manejar nuestra lengua y sobra decir que se echó el público al bolsillo.

Mat Sinner presentó a sus compañeros de travesía mientras bebió algunos sorbos de cerveza y con la alegría desbordada comandó la recta final de este inolvidable concierto. Otro caramelo que gustan dar estas agrupaciones europeas son demostraciones de virtuosismo y de ella tuvimos una muy plausible: ¡Magnus Karlsson se enfrentó a Henny Wolter en un duelo de guitarras! El primero echando chispas con sus trepidantes solos y el segundo respondiendo con ráfagas de acordes destructores. El ganador fue el público que no paro de celebrar cada una de las habilidades sustentadas en tarima. Los clásicos del conjunto “Riding The Eagle”, “Final Embrace” y por supuesto “Metal Is Forever” dieron el puntillazo a una noche por lo visto muy deseada por seguidores colmados de sudor y alegría.

No estuvieron todos los deseados pero muy seguramente si los que merecían estar. Así como preocupa la baja asistencia de gente a los recientes conciertos de hardcore entregados en la ciudad, la indiferencia de la escena metalera no es ajena y este es un contundente ejemplo. Indiscutible es la crisis económica en la que nos hayamos acentuada por un desastroso gobierno, la falta de oportunidades y él desempleo.

No obstante de seguir esto así, el cuarto de hora con bandas de renombre nos puede estar llegando al final. Los empresarios no son hermanitas de la caridad y los artistas cobran por entregarnos su arte. Fácilmente podemos volver 10 años atrás a conformarnos con los video conciertos y Rock Al Parque. Si no me creen pregúnteselo a Edguy, Lacrimosa, Anathema, Malevolent Creation, Children Of Bodom y Amorphis que recientemente pasaron por alto Colombia. No obstante, los pocos que vinieron por esa dupla de Sinner y Primal Fear resultaron privilegiados con un show intimo, divertido y magistral que dudo mucho se repita.

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